Youkoso Jitsuryoku Shijou Shugi no Kyoushitsu e Volumen 10 - Capítulo 5

EL BIEN Y EL MAL

Cuando entré a clase a la mañana siguiente, la mayoría de los estudiantes en el salón se giraron y miraron en mi dirección.

Sin embargo, apartaron la mirada casi inmediatamente.

Entonces, de pronto, me miraron de nuevo. Esto sucedió una y otra vez.

La realidad es que ya comenzaron a tomar acciones para expulsarme.

Esta es la verdadera forma de la sensación de que algo estaba fuera de lugar que experimenté el día anterior.

Los miembros del Grupo Ayanokouji, como Akito y Keisei, no parecieron notar nada inusual.

Con toda probabilidad, ninguno de ellos tiene la capacidad de actuar necesaria para evitar que me diera cuenta de que se habían enterado del blanco del grupo grande.

Además, nuestros oponentes trabajaron mucho para construir cuidadosamente un grupo tan grande, por lo que no había ninguna posibilidad de que la información se filtrara a ninguno de ellos.

Tampoco estaba dispuesto a hacer que se preocuparan excesivamente por mí diciéndoles la realidad de la situación.

Si les revelaba mi situación actual por descuido, la participación de Kei al filtrarme la información podría llegar a ser pública.

No tenía más remedio que lidiar con esto yo solo.

—Buenos días, Ayanokouji-kun.

—Ah. Buenos días.

Horikita, que acababa de llegar al aula, tampoco parecía ser consciente de la situación.

—¡Hola!

Sudou llegó junto con ella, ya que sus saludos llegaron casi uno tras otro.

—Para que lo sepas, el momento de nuestra llegada fue una coincidencia.

—No estaba preguntando.


Por alguna razón u otra, Sudou me lanzó una mirada presuntuosa antes de dirigirse a su asiento.

Probablemente no estaba involucrado en lo que ocurre dentro de la clase C.

Aunque es posible que quiera que me expulsen, si sigue el plan de Yamauchi, eso tendría un gran impacto en la evaluación que Horikita haga de él después. Además, tampoco es un actor lo suficientemente hábil para mantener una cara de póquer.

—...Por cierto.

Horikita me susurró después de que Sudou estuviera fuera de alcance.

—¿Qué?

—¿Qué hiciste?

—¿No estás omitiendo algunos detalles? Sé más específica.

—Con respecto a mí. ¿Qué hiciste?

Su pregunta seguía siendo bastante abstracta.

—No sé qué intentas decir, pero no hice nada. No tengo tiempo para cuidar de ti.

—¿No tienes tiempo? ¿Adónde quieres llegar?

—Es mi problema. No te preocupes por eso.

La clase iba a empezar pronto.

Basado en la actitud de Horikita, todavía no se ha puesto en contacto con su hermano mayor.

Probablemente ocurriría esta tarde.



PARTE 1

Es la hora del almuerzo del viernes y el examen especial de mañana se acerca rápidamente.

Yo, Horikita Suzune, pensé en los acontecimientos que tuvieron lugar la noche anterior.

Justo cuando pensé que ya era hora de dormir, recibí un mensaje de texto.

Recuerdo que mi corazón casi se estremece al ver de quién era.

Era un mensaje de mi hermano mayor.

Sólo escribió una línea de texto.





[¿Hay algo de lo que te arrepientas?]





Este único mensaje parecía hacerme una pregunta.

Después de leerlo varias veces, pensé en lo que podía hacer a pesar estar perdida.

Sin embargo, esta era una oportunidad única en la vida.

Si dejo que se me escape... La próxima vez que pueda escuchar la voz de mi hermano será durante la graduación.

[¿Estarías dispuesto a hablar conmigo?]

Una vez tomada la decisión, escribí este mensaje como respuesta.

Aunque todo lo que tenía que hacer era pulsar enviar, mis dedos se sentían pesados y no podía hacerlo fácilmente.

—Haa....

Estabilicé mi respiración y presioné el botón. Lo único que podía hacer ahora era esperar la respuesta de mi hermano.

Cuando mi ansiedad sobre si respondería o no casi se había desvanecido, la respuesta llegó en forma de una llamada telefónica.

En lugar de ansiedad, sentí alivio.

Afortunadamente, respondió con una llamada telefónica. Habría sido difícil para mí enviarle un mensaje con mis temblorosas manos.

—...Soy yo. Suzune. ¿Dijiste que quieres hablar?

—Sí....

—¿De qué quieres hablar?

—...Uh, tu mensaje... ¿Por qué me enviaste algo así...?

—¿Eso es tan importante ahora? ¿Eso es realmente de lo que necesitabas hablar conmigo por teléfono?

—N-no, no es eso.

Sintiendo que estaba a punto de terminar la llamada, rápida y frenéticamente lo negué para evitar que lo hiciera.

—Si te parece bien.... ¿estarías dispuesto a reunirte conmigo en persona?

—¿En persona?

—S-sí.

—Cuando te inscribiste aquí, sugerí que sería mejor que dejaras la escuela. En el momento en que rechazaste mi oferta, tu relación conmigo se acabó. Lo entiendes, ¿verdad?

Sacó a relucir los fríos y duros hechos de este asunto. Sólo podía imaginarme su decisión de ponerse en contacto conmigo de esta manera como un capricho.

La relación que tenemos como hermanos es simplemente así de distante.

La verdad es que quería hablar con mi hermano mayor sobre todo tipo de cosas.

Sobre todo lo que ha pasado hasta ahora. Sobre lo que pasaría en el futuro.

Pero.... nunca me preguntaría por algo así.

—Es algo que quiero preguntarte en persona.

Se quedó callado. Lentamente seguí hablando.

—Esta será la última vez... Después de esto, no me involucraré contigo nunca más.

Era lo único que podía ofrecerle.

—De acuerdo, comprendo.





Esa fue la conversación que tuvo lugar anoche.





Ahora me iba a encontrar con mi hermano mayor.

Para evitar ser vistos por otros, nos reunimos en el edificio especial, un lugar que normalmente no tiene gente.

Cuando llegué a mi destino, ya estaba allí.



PARTE 2

—Siento haberte hecho esperar...

Manabu se quedó allí en silencio. Desde el punto de vista de Suzune, no había cambiado nada desde que eran más jóvenes.

Seguía siendo la misma persona a la que ella perseguía todo este tiempo.

—¿Cuánto tiempo ha pasado desde que hablamos solos?

—...Si no contamos lo que pasó inmediatamente después de que me inscribí aquí, unos tres años....

—Ya veo. Probablemente es ese tiempo.

Manabu pensó en cuando su hermana menor estaba en su primer año de secundaria.

Cuando decidió asistir a la preparatoria Kōdo Ikusei, la alejó.

En ese momento, ni siquiera consideró que su hermana menor seguiría sus pasos.

Pero, desde luego, Suzune estaba aquí ahora, de pie frente a él.

—Dijiste que querías hablar conmigo, así que escuchémoslo.

Su conversación terminaría si ella dijera que su meta es reconciliarse con su hermano mayor.

Si fuera la antigua ella, no le habría sorprendido que dijera eso.

En cuyo caso, Manabú no diría ni una palabra. Simplemente se marcharía sin dudarlo un instante.

—Tiene que ver con este examen suplementario. Eres consciente de por lo que están pasando los de primer año, ¿verdad?

—Mhm. Cada clase está siendo forzada a expulsar a un estudiante.

—Sí.

—¿Y?

Instó a Suzune a que continuara.

Suzune, que hablaba con relativa facilidad, dudó en continuar.

—Si me preguntas por mi reserva personal de puntos privados, estaba casi agotada en el campo de entrenamiento. En cuyo caso, estás perdiendo el tiempo.

—No es nada de eso. Nunca consideré pedirte esa clase de apoyo.

Suzune fortaleció su determinación, decidida a disipar cualquier incertidumbre que pudiera tener.





—De lo que quería hablar contigo hoy.... Por favor, dame valor.





Las palabras salieron, y después de una breve pausa, continuó.

—Quiero enfrentarme a este examen de frente. Otras personas están formando grupos, tratando de tomar el control de los votos para asegurarse de estar a salvo de la expulsión. Pero, definitivamente se arrepentirán de haberlo hecho más adelante. Es por eso que yo.... quiero enfrentarme a ellos.

Manabu miraba en silencio mientras ella hablaba, reconociendo la determinación que tenía en sus ojos.

Al mismo tiempo, recordó lo que Ayanokouji le dijo el día anterior.

Lo que intenta hacer no es nada fácil.

Pero, con sus propias manos, intentaba hacer algo que nadie más podía hacer.

Para decidirse, tomó una decisión y se reunió con su hermano.

—¿Cuánto tiempo tienes?

—No tengo planes después de esto...

—¿De verdad?

Suzune se quedó algo sorprendida por la inesperada pregunta de Manabu.

—Entonces, me gustaría preguntarte algunas cosas antes de escucharte. ¿Qué piensas de esta escuela?

—¿Eh?

—¿Estás contenta aquí?

—Ah. Uhm... ya veo —La inesperada pregunta de su hermano la tomó desprevenida—. Lo... lo siento. Eso, uh...

Manabú no la regañó a pesar de que estaba perdiendo el tiempo con sus palabras.

—Si disfruto o no de estar aquí... honestamente no lo sé. Al menos, no es aburrido.

—¿De verdad?

Suzune no entendía el significado de la pregunta de Manabú.

Después de todo, había pasado bastante tiempo desde la última vez que tuvo una conversación normal con su hermano.

—Parece que has logrado superar uno de tus defectos.

—¿Mis defectos...?

—Por supuesto. Te concentraste tanto en ti misma que nunca prestaste atención a lo que sucedía a tu alrededor. Al ampliar tus horizontes, has logrado dejar de pasar tus días aburrida.

—De alguna manera.... pareces diferente hoy.

A los ojos de Suzune, su hermano mayor era serio y dedicado. Alguien que casi nunca sonreía.

Alguien que nunca desperdiciaría una oportunidad de mejorar.

Ella sentía que era imposible que él pensara que ir a la escuela era algo para disfrutar.

—Sólo prestaste atención a mis logros académicos, siempre obsesionada con sacar buenas notas en los exámenes.

—Eso es porque.... siempre has sido mi modelo a seguir.

Esto era algo que Suzune ya había dicho muchas veces hasta ese momento, y la cara de Manabu se nublaba cada vez que lo escuchaba.

—Modelo a seguir, ¿eh?

—...Lo comprendo. Que es absolutamente imposible para mí alcanzarte. Pero aún así, esforzarse por acortar la distancia lo más posible no debería ser algo malo.

A pesar de ser consciente de su descaro, ella quería que él viera lo mucho que se esforzaba.

Sin responder a los sentimientos de su hermana, Manabu cerró los ojos tranquilamente por un momento.

—¿Qué opinas de Ayanokouji?

—... ¿Qué pienso de él?

—Sólo dime tu honesta impresión de él.

—Es un compañero de clase irritante. Aunque es lo suficientemente capaz como para ser reconocido por ti, no me gusta que ni siquiera intente hacer uso de eso. Pero creo que algún día podré alcanzarlo y, con suerte, superarlo.

—Es desafortunado, pero nunca podrás alcanzar a Ayanokouji.

—…

—Dicho esto, no hay necesidad de alcanzarlo. Está perfectamente bien que crezcas a tu propio ritmo.

—Mi propio ritmo...

Manabú se acercó un poco más a su hermana.

Si Suzune hiciera lo mismo, la distancia entre ellos sería lo suficientemente corta como para que sus manos se alcanzaran.

Sin embargo, Suzune no pudo dar ese paso.

—¿Tienes miedo?

—...Sí...

Esta sensación de distancia era algo que Suzune no había sido capaz de superar, incluso cuando era más joven.

Era tan corta, y sin embargo tan lejana.

—Para acercarte, tienes que estar dispuesta a dar un paso adelante.

—¿Qué puedo hacer...? ¿Qué puedo hacer para deshacerme de esta distancia...?

—Déjame ayudarte a encontrar las respuestas que buscas. Así que dime, ¿qué quieres presentar a tu clase?

Asintiendo con la cabeza, Suzune lentamente empezó a explicarle las cosas a su hermano.



PARTE 3

Después de clases, el día antes de la votación.

Mañana, se tomaría la decisión de expulsar a un estudiante y su asiento en la clase quedaría vacío.

Había una sensación persistente de malestar que pesaba sobre todos, pero aún así, tenían una creencia reconfortante de que las cosas estarían bien.

Esto se debía a que alguien había sido elegido como sacrificio.





Ayanokouji Kiyotaka sería expulsado de la escuela.





Más de la mitad de la clase ya estaba de acuerdo con este curso de acción.

Muchos de ellos albergaban un poco de culpa por ello en este momento.

Y sin embargo, esa culpa era un pequeño precio a pagar siempre y cuando pudieran salvarse ellos mismos.

Después de un tiempo, la culpa desaparecía.

Dentro de un año, simplemente recordarán que yo había sido uno de los estudiantes de su clase.

Dicho esto, no sentí ningún resentimiento hacia ellos. Con el fin de evitar la expulsión, todos se habían devanado los sesos desesperadamente para encontrar soluciones. Al final, sólo resultó que yo fui el objetivo.

Después de ganar la compasión de sus compañeros de clase, Yamauchi hábilmente ganó a Kushida y sugirió un objetivo para la votación basado en la simpatía y la comprensión.

Entonces Kushida atrapó a los compañeros que pudo. Como la invitación vino de una amiga de confianza a la que le habían confiado sus secretos, no pudieron rechazarla por completo.

La estrategia de Yamauchi no era mala. Se arriesgó e hizo bien su trabajo como autor intelectual.

Fue una pena que decidiera ir tras de mí.

Si su objetivo realmente era evitar la expulsión, debería haber ido tras Ike o Sudou.

Después de todo, ninguno de los dos tendría la capacidad de recuperarse de algo así.

Bueno, ya que Sakayanagi era la que realmente movía los hilos, no había manera de que eso pasara.

En cualquier caso, dado que se trataba de esto, no me quedaba otra alternativa que tomar medidas para expulsar a otra persona.

Pero esta vez, no sería yo quien lo haría.

Sólo soy un estudiante de bajo perfil y poco efectivo que estaba siendo atacado por Yamauchi. No soy alguien capaz de hacer un cambio en esta situación.

El semblante de la chica sentada en el asiento de al lado cambió mucho más de lo que había previsto.

Todo su cuerpo parecía tener un aura diferente a la de antes, brillando como si hubiera sido golpeada por un hechizo mágico.

—Pues bien, eso es todo. Mañana es sábado, pero habrá un examen, así que no se queden dormidos.

Las palabras de Chabashira-sensei marcaron el final de la jornada escolar.

Todos estaban listos para empezar a empacar sus cosas y volver a casa.

Hubo un breve momento de silencio total.





Vamos, Horikita. Muévete. Sé que puedes hacerlo.





Empujó su silla y se levantó de su pupitre.

—¿Podrían darme un momento?

Horikita, su voz llena de confianza, llamó a todos los estudiantes de la clase.

Naturalmente, se las arregló para atraer la atención de los estudiantes, curiosos por saber qué estaba pasando.

—Lo siento, pero me gustaría pedirles a todos que se abstengan de ir a casa por un momento.

Incluso Chabashira-sensei se mostró curiosa sobre lo que estaba haciendo Horikita, ya que se detuvo al salir del salón.

—¿Qué pasa, Horikita-san?

Hirata respondió, reaccionando más rápido que nadie.

Después de todo, es el más sensible a los cambios sutiles en el ambiente de la clase.

—Tengo algo que decir sobre el examen especial de mañana.

—¿Sobre el examen especial?

—O-oh, mira la hora... Bueno, ya tenía planes de salir con Kanji después de esto, así que...

—A-A.... Así es.

Yamauchi e Ike hablaron, enfatizando el hecho de que no tenían tiempo para quedarse.

—Los dos parecen muy tranquilos. Aunque uno de ustedes sea expulsado mañana.

Cuando sus ojos se encontraron con los de Yamauchi, él miró hacia otro lado rápidamente.

—Eso es porque.... es inútil, incluso si luchamos. Ya nos hemos preparado para lo peor.

—¿En serio? Qué encomiable. Pero lo siento, eso no significa que todos los demás se sientan igual que ustedes. No tiene sentido lo que estoy tratando de hacer a menos que toda la clase escuche lo que tengo que decir, así que, por favor, ¿estarían dispuestos a soportarlo por un tiempo?

—¿Entonces qué demonios vas a decir?

—Hay algo importante que quiero decirles a todos sobre el examen de mañana y quién va a ser expulsado.

Horikita caminó hacia el frente del salón y se paró detrás del podio de enseñanza.

Seguramente quería estar en una posición en la que pudiera ver las caras de todos como es debido.

—¿Sobre quién será expulsado...? ¿Adónde quieres llegar?

Yamauchi empezó a hablar mucho más rápido de lo habitual.

Probablemente lo está haciendo involuntariamente debido a la combinación de su conciencia culpable y la extraordinaria atmósfera de la clase.

—He reflexionado mucho estos últimos días. ¿Quién debe ser expulsado? ¿Quién debería quedarse? ¿Cómo llegamos a una decisión adecuada? Hoy por la mañana conseguí encontrar una respuesta satisfactoria a estas preguntas problemáticas. Así que, por favor, permítanme que les explique las cosas a todos.

—Espera un minuto, Horikita-san.

Fue Hirata, no Yamauchi, quien habló para detenerla.

—Nadie en esta clase merece ser expulsado.

—¿Es verdad eso? ¿No es posible que alguien lo merezca?

—Algo como eso...

—He tenido serias preocupaciones desde el momento en que nos informaron sobre este examen. Aunque es importante para poder discutir las cosas entre nosotros y tomar una decisión sobre a quién vamos a expulsar, la escuela no nos dio tiempo para hacerlo. Como resultado, se ha convertido en una batalla en la que formamos grupos e intentamos controlar el resultado de la votación. Estamos corriendo el riesgo de expulsar a un estudiante excelente, a pesar de que no debería ser considerado para la expulsión en absoluto. ¿Podemos llamar a algo como eso un examen?

Chabashira-sensei fue la primera persona que se mostró visiblemente impresionada, y poco después Kouenji.

—No tengo la menor idea de qué te ha sucedido, pero me pareces una persona completamente diferente. Realmente has llegado al meollo del asunto, ¿no? —Con un aplauso, Kouenji siguió hablando—. Entonces, escuchémoslo. ¿Qué sugieres que hagamos?

—Originalmente, pensé que deberíamos tener una discusión con todos en la clase y decidir juntos a quién expulsar. Pero entiendo que, hablando con realismo, eso sería difícil. Por lo tanto, permítanme nominar a alguien que creo que deberíamos expulsar.

Hirata interrumpió.

—¡E-espera a Horikita-san!

—Lo siento, pero estoy hablando ahora mismo. Daré una explicación válida para mi nominación más tarde.

Consciente de cuánto tiempo se estaba tomando, Horikita siguió adelante con la discusión.

—De ninguna manera. Estoy en contra de que arrastres a la clase a un caos como este.

Aún así, Hirata se negó a dar marcha atrás.

No estaba en su naturaleza hacer nada diferente.

—Al menos tiene derecho a hablar. Podemos escuchar tus objeciones después de que ella haya terminado.

Sudou intervino para evitar que Hirata interfiriera.

—Es como dice Pelirrojo-kun. Renuncié a mi valioso tiempo para estar aquí, así que te agradecería que te abstuvieras de desperdiciarlo siendo un estorbo

Kouenji también se pronunció a favor de escuchar a Horikita, aparentemente interesado en la dirección en la que iba la discusión.

—Pero...

Aprovechando la vacilación de Hirata, Horikita volvió a abrir la boca.

—Por este examen especial... he decidido que debemos expulsar a Yamauchi Haruki-kun.

Bajo la atenta mirada de toda la clase, Horikita declaró explícitamente el nombre completo de su candidato.

Hasta ahora, fuera del ojo público, varios estudiantes han sido nominados como blancos para los votos de desaprobación. Sin embargo, Horikita fue la primera persona en nominar públicamente a un objetivo de esta manera. Uno podría preguntarse, ¿por qué nadie más había hecho lo mismo? Eso fue porque inmediatamente se ganaban el resentimiento de quienquiera que nominaran. Más importante aún, si no lograban convencer al resto de la clase, había una alta probabilidad de que ellos mismos se convirtieran en un objetivo.

—¿Por qué yo, Horikitaa?

Naturalmente, Yamauchi fue la primera persona en mostrar algún tipo de reacción a esto.

Después de todo, si la imprudente nominación de Horikita obtuviera suficiente apoyo, se convertiría en el blanco de los votos de desaprobación. De hecho, era una sentencia de muerte.

—Hay una razón clara para ello. Para empezar, tus contribuciones a la clase durante el último año han sido particularmente bajas.

—¡Eso no es verdad! ¡Mis notas en los exámenes han sido más altas que las de Ken todo este tiempo!

—¿Pero no te superó la última vez?

—¡Eso... pero, eso fue cosa de una sola vez!

—Digamos que tus estudios son superiores a los de Sudou-kun. Aún así, sigues varios niveles por debajo de él en términos de capacidad física.

—¡¿Entonces no está Kanji en el mismo barco que yo?! Definitivamente es peor que yo cuando se trata de la condición física.

Naturalmente, Yamauchi intentó defenderse desesperadamente.

Cualquiera se desesperaría si los señalaran frente a todos de esta manera.

—Es cierto que hay un puñado de estudiantes que están en un terreno de juego similar. Te concedo eso.

—Es cierto. Nombrarme tan seriamente.... ¿Podrías por favor darme un respiro...?

—Sin embargo, todavía estás medio paso atrás, incluso comparado con el resto de ellos. Cuando les asigné a todos una prioridad tomando en cuenta su comportamiento durante las lecciones, los retrasos y el historial de ausencias, y las fortalezas y debilidades, terminaste en el último lugar. El segundo lugar lo ocupó Ike-kun, seguido inmediatamente por Sudou-kun. Esta es la conclusión a la que llegué ayer.

—¿¡Yo.... yo también soy candidato!?

Con un poco de pánico, Sudou habló.

—Sin duda has mejorado en términos de capacidad académica y pensamiento crítico en los últimos meses, pero eso no significa deshacerse de todas las veces que has sido una carga para la clase. ¿O me equivoco?

—...No, tienes razón.

Con los hechos expuestos frente a él, Sudou los aceptó por lo que eran.

La expresión de Ike era severa, y parecía que también lo había aceptado.

—¿Estás hablando en serio con todas estas tonterías? ¡Esto me está enfadando! ¿¡Cierto!? ¿¡Kanji!? ¿¡Ken!?

Yamauchi intentó arrastrar a su lado a los dos que Horikita nombró como otros candidatos, pero ninguno de ellos tenía las palabras para refutar lo que Horikita dijo.

—Además, soy adorable, ¿verdad? Al menos cuando se compara con alguien como Kouenji. ¡Ese chico problemático abandonó completamente a la clase durante varios exámenes especiales!

—Es cierto que Kouenji-kun tiene mucho trabajo que hacer para mejorar su comportamiento. Sin embargo, pudo comprender la importancia de celebrar este debate. Si yo pusiera un valor general a sus habilidades, la diferencia entre ustedes dos sería tan grande que ni siquiera se podrían comparar. Al menos, no es alguien a quien deberíamos expulsar durante este examen.

Kouenji mostró una sonrisa audaz y llena de autocomplacencia mientras cruzaba los brazos delante de él.

—¡No puedo aceptar esto! ¡De verdad que ya no puedo más!

—Entonces, ¿qué tal si te digo la razón final por la que fuiste elegido entre todas las otras opciones?

Horikita presionó a Yamauchi, interrumpiéndolo tranquilamente en medio de su ataque.

—¿Razón final?

El aura inusual de Horikita hizo que Yamauchi se encogiera momentáneamente.

—Debe haber algo de lo que te sientas culpable y que no estás dispuesto a contarle a nadie. ¿Estoy equivocada?

Yamauchi se sintió abrumado por las confiadas palabras de Horikita.

—No tengo nada por lo que sentirme culpable...

—Ya que no tienes ganas de decirlo tú mismo, lo diré por ti. Para protegerte, utilizaste a Kushida-san como intermediaria para conseguir el apoyo de nuestros compañeros y conseguir que expulsaran a Ayanokouji-kun. ¿No es cierto?

—¿!Qué!?

La clase se convirtió en un torbellino.

Aunque más de la mitad de la clase estaba al tanto de la manipulación del voto, ninguno de ellos sabía que el verdadero culpable detrás de todo esto era Yamauchi.

—¿Estabas planeando que expulsaran a Ayanokouji-kun...?

Al margen de los miembros del grupo Ayanokouji, Hirata fue una de las personas que realmente, visiblemente, se sorprendió al escuchar que yo estaba siendo atacado.

Hirata es del tipo que siempre se mantiene neutral y piensa en la clase como un todo, así que tenía sentido que no estuviera dispuesto a aceptarlo.

—Sí. Es un hecho innegable. ¿No es cierto, chicos?

Kushida había atado a muchos estudiantes al plan de Yamauchi.

Aunque no hicieran contacto visual con ella, seguramente se sentirían sacudidos si tuvieran una idea de lo que estaba sucediendo.

Esto fue suficiente para que Hirata se diera cuenta de que más de la mitad de la clase se había unido al grupo de Yamauchi.

—Hmm.... Todo el mundo parece mucho más tranquilo de lo que había imaginado...

—Su plan comenzó con un pequeño grupo de personas y a partir de ahí se fue expandiendo. Si logras reunir la mayoría de los votos de desaprobación de la clase, la expulsión de tu objetivo estará efectivamente garantizada, ¿verdad?

—¡No tuve nada que ver con eso!

A pesar de afirmar lo contrario, Yamauchi no hizo más intentos de defenderse.

—¿Entonces quién lo hizo?

—¡No lo sé! ¿De acuerdo? ¡Me dijeron que emitiera mi voto de desaprobación por Ayanokouji!

Mentir en una situación desesperada como esta generalmente no resulta en que las cosas salgan como uno quiere.

—Si no sabes quién empezó, entonces, ¿por qué no me dices quién te dijo que votaras por Ayanokouji-kun?

—Eso... uh...

—Debiste escucharlo de alguien, ¿verdad? No vas a decir que no lo sabes, ¿cierto?

Yamauchi parecía casi al borde del colapso cuando miró a su alrededor en el aula.

—¡...Kanji! ¡Lo escuché de Kanji! ¿Verdad, amigo?

Le echó la culpa a su mejor amigo.

—¿Qué? ¡No! ¡No fui yo!

Naturalmente, Ike lo negó.

—¿Es eso cierto, Ike-kun?

—No, no, no, no, no, no. Absolutamente no fui yo. Lo escuché de...

Ike estaba, comprensiblemente, sin palabras.

Después de todo, la persona que se lo sugirió no era otra que Kushida, y simplemente no podía traicionarla.

—Por tu silencio, siento que eres incapaz de dar una respuesta. En cuyo caso, ¿tal vez tú eres el cerebro, como dice Yamauchi-kun?

—¡No, no! Por eso, err... Kikyou-chan vino a mí, pidiendo ayuda... Ella dijo que alguien estaba en un montón de problemas, así que necesitaba que yo emitiera mi voto de desaprobación por Ayanokouji.

Esta vez, Ike le pasó la culpa a Kushida.

Por supuesto, no había forma de que Kushida se quedara de brazos cruzados y dejara que esto pasara.

Ella odiaba la idea de ser el blanco más que nadie en el salón.

—No me digas que tú eres el cerebro, Kushida-san?

Horikita estaba decidida a rastrear cada pista hasta llegar al fondo de esto.

En una situación como ésta, en la que una persona específica era atacada, no era gran cosa si no descubría la identidad de la mente maestra. Al interrogar a la gente una por una, eventualmente averiguaría la verdad.

—Yo... bueno... cierta persona se me acercó, diciendo que necesitaban mi ayuda, así que... fue un poco difícil rechazarlos...

—¿Y quién es esa “cierta persona”?

En última instancia, la culpa que Yamauchi tanto se esforzó por evitar estaba a punto de cerrar el círculo.

Pero Yamauchi, abrumado por la ansiedad, intentó apresuradamente pasarla una vez más.

—¡Es cierto! Me lo dijo Kikyou-chan! Me pidió que la ayudara para que expulsaran a Ayanokouji.

Impulsado por una sola mentira, no había forma de saber cuándo terminaría esta reacción en cadena de acusaciones.

—¿Y-yo?

—Todos los demás también lo escucharon de Kikyou-chan, ¿verdad? ¿Verdad? ¿Estoy en lo cierto?

Kushida fue la persona encargada de actuar como intermediario.

Sin embargo, había algo que la mayoría de la clase entendía.

Y es que Kushida Kikyou es una estudiante que sólo toma acciones por el bien de sus amigos, y nunca hace nada para tratar de engañar o incriminar a alguien.

La diferencia en la cantidad de confianza que habían logrado acumular era más que evidente.

—Eres tan cruel Yamauchi-kun... Yo... aunque realmente no quería abandonar Ayanokouji-kun, viniste pidiendo mi ayuda... pero, aunque hice lo mejor que pude...

Kushida habló, enterrando su cara en su pupitre, su voz llena de angustia.

Era todo lo que la clase necesitaba escuchar para comprender quién estaba diciendo la verdad. La escena de Yamauchi rogando sinceramente a Kushida que lo ayudara probablemente estaba pasando por todas sus mentes.

La situación de Yamauchi empeoraba constantemente, y sólo continuaría deteriorándose si seguía adelante. Por supuesto, esto también debe haber sido un dolor de cabeza para Kushida, pero dada la situación, no había nada que hacer si quería evitar ser el objetivo.

Después de todo, el peor de los casos es la expulsión.

—...Kushida-san.

Horikita llamó a Kushida, que se estaba cubriendo la cara.

Todos pensaron que iba a decir algo para consolarla.

—Tus acciones también han sido un gran error.

Con un tono fuerte, Horikita la reprendió.

—En esta clase, tienes influencia en el mismo nivel que Hirata-kun y Karuizawa-san... No, tu influencia es aún más fuerte que la de ellos. Por lo tanto, si nominas a alguien como objetivo, un gran número de tus compañeros te escucharán.

—No quería eso. Sólo quería ayudar a Yamauchi-kun...

—Basta de falsedades, no eres tan estúpida. Desde el principio debiste saber lo que pasaría si lo ayudabas.

Ante las reproches de Horikita, Kushida se levantó de su pupitre, llorando.

—¡No pensé que fuera tan lejos! Es sólo que no podía ignorar el problema de Yamauchi-kun... su sufrimiento... ¡tenía que ayudar de alguna manera!

—No, tú lo sabías. Ignoraste el problema en cuestión, sabiendo muy bien cuál sería el resultado.

Ante el excesivo empuje de Horikita, Kushida se estremeció, vacilando con su respuesta.

En esta situación, no podía responder agresivamente a Horikita aunque quisiera.

No había absolutamente ninguna manera de que rompiera con su personaje y se quitara la máscara bajo estas circunstancias.

Horikita también lo entendía perfectamente.

—Esta experiencia fue causada por tu error de juicio. Deberías haber hecho algo al respecto mucho antes.

—Eso.... No sé qué hacer...

—Deberías reflexionar sobre lo que pasó aquí y de ahora en adelante tomar acciones que beneficien a la clase.

Horikita dijo la última palabra sobre el asunto, haciendo oídos sordos a las excusas de Kushida.

—Sea como sea, parece que no hay duda de que el principal delincuente es Yamauchi-kun.

Horikita dejó de centrarse temporalmente en las maldades de Kushida y volvió a prestar atención a Yamauchi.

—Espera, Horikita. Te dije que no fui yo...

—Vaya, esta fue una discusión muy interesante. Aunque, ¿no es natural que el muchacho intente que alguien más sea expulsado de la escuela? Superando todas las formalidades absurdas, este examen no es más que la chusma de la clase que lucha por su propia supervivencia. O, ¿hay alguna razón en particular por la que sólo él deba ser condenado?

Kouenji hizo una declaración que no pareció alinearse con nadie, aunque probablemente iba a terminar funcionando a favor de Horikita.

—Tienes razón. Aunque reunir un grupo con la intención de deshacerse de alguien más puede no ser lo más loable, no parece justo culparlo simplemente por tratar de sobrevivir. Bueno, eso es sólo si eso fuera todo.

—¿Oh? 

—Yamauchi-kun. No has intentado expulsar a Ayanokouji-kun sólo para protegerte, ¿verdad?

—¡E-espera! ¡Dije que esperaras! ¡Te dije que no fui yo!

—Qué desagradable. Todo el mundo en este salón de clases cree que fuiste tú. ¿Por qué atacaste a Ayanokouji-boy?

Horikita asintió con la cabeza, en señal de aprobación.

—Él, Yamauchi-kun, ha estado conspirando con Sakayanagi-san en secreto, recibiendo órdenes y llevándolas a cabo para ella.

La verdad fue expuesta a la luz del sol.

—Esa es una información muy preocupante, ¿no es así? Conspiración con una estudiante de la Clase A.... Qué desagradable.

Esta fue probablemente la razón por la que Kouenji se involucró en esta discusión.

Kouenji aún corría el riesgo de ser expulsado, por lo que seguramente buscaba utilizar Horikita para evitar el peligro. Al revelar a un estudiante verdaderamente innecesario, la clase lo enjuiciaría.

Incluso si Yamauchi no se hubiera puesto de acuerdo con Sakayanagi ni hubiera atacado a otra persona, el hecho de que fuera el estudiante más innecesario de la clase no había cambiado. Probablemente habría terminado así de todas formas.

Se puede decir que el tiempo necesario para acorralar a Yamauchi se redujo considerablemente, gracias al hecho de que había seguido el plan de Sakayanagi.

—Oye, Haruki, ¿has estado conspirando con Sakayanagi-chan...?

No sólo se reveló su papel como cerebro, sino también su conexión con la Clase A.

Ni siquiera su mejor amigo Ike pudo soportar esta noticia tranquilo. 

—¡E-eso es una tontería! ¡No hay pruebas!

—Me pregunto si e estarías dispuesto a mostrarme tu teléfono... Deberías tener a Sakayanagi-san registrada en tus contactos.

—¡Eso es.... porque somos amigos! No hay nada sospechoso en que la registre.

Es cierto que no habría nada sospechoso si los dos realmente tuvieran una relación amistosa.

Sin embargo, el hecho de que, recientemente, Sakayanagi se había puesto en contacto abiertamente con Yamauchi estaba fresco en la mente de todos los alumnos de la clase.

Horikita le preguntó a Yamauchi sobre sus contactos para recordarles a todos lo que había ocurrido.

—¿En serio tienes vínculos con Sakayanagi-chan?

Viniendo de su amigo más cercano, la pregunta de Ike se sintió despectiva.

—Te lo estoy diciendo... ¿Por qué me uniría a la clase A? ¡Nunca traicionaría a mis amigos! ¡Esta es la primera vez que oigo hablar de esto! ¡Vamos, denme un respiro!

Como último recurso, Yamauchi se hizo la víctima. 

—Te equivocas. Bajo sus órdenes, convenciste a nuestros compañeros de clase para que atacaran Ayanokouji-kun. Después de todo, ella es mucho más lista que tú. Te dio instrucciones claras de cómo hacer que expulsaran de la escuela a Ayanokouji-kun.

—¡N-no, no, no, no!

—Además, seguramente también hubo algo que convenció a Yamauchi-kun para cooperar voluntariamente con ella. ¿Algo como una invitación para empezar a salir, quizás?

—¡Agh!

En el blanco. Mientras Horikita señalaba la única verdad que quería mantener oculta más que nada, Yamauchi expresó un nuevo tipo de agitación.

Esto era algo que quizás Horikita dedujo por su cuenta, y basado en su reacción, parecía que había dado en el clavo.



—No hay razón para que la clase expulse a alguien muy superior a ti como Ayanokouji-kun por ese estúpido y despreciable motivo tuyo. Esta es la razón principal por la que te nomino para la expulsión.

Horikita no se dirigió a Yamauchi, sino a toda la clase.

—Ninguno de nosotros quiere perder a uno de sus compañeros de clase. Sin embargo, traicionaste a tu clase y te confabulaste con el enemigo. Eres, sin duda, el estudiante más innecesario de la clase.

—Eso es...

Prácticamente se podía escuchar a los engranajes girando dentro de la cabeza de Yamauchi mientras pensaba frenéticamente en cómo salir de su situación actual.

—Si... Incluso si asumimos que lo que dices es verdad... ¿por qué soy el único al que critican por ello? Tratar de protegerme trabajando con otra clase es una forma legítima de defensa propia, ¿no? ¡No es como si quisiera ser expulsado!

—Ya veo. Así que, esencialmente, estás preguntando: ¿Qué hay de malo en tratar de protegerme?, ¿verdad?

Era una excusa lamentable y obstinada, pero Yamauchi aún no estaba dispuesto a admitirlo.

—La autoconservación es sin duda importante. Sin embargo, no veo mucho valor en alguien que está dispuesto a tirar a uno de sus compañeros para obtener esa protección, mucho menos en alguien que ha vendido su alma a un enemigo.

Horikita no se retiraría, por mucho que Yamauchi intentase resistirse.

—¡Solo estás defendiendo a Ayanokouji porque estás en buenos términos con él!

—En absoluto. Este fue el resultado objetivo de un juicio tranquilo y sereno. Tanto tú como Ayanokouji-kun empezaron desde el mismo lugar. Comparando a los dos, la diferencia entre su contribución total a la clase es dolorosamente clara. Además, considerando tu conexión con la clase A, ya no hay lugar para discutir.

—No hay ninguna objeción. Creo que la propuesta de Horikita-girl es muy conveniente. No queremos tener cerca a alguien que pueda traicionar a la clase. No podría pasar tiempo con un estudiante que podría traicionar a la clase. Ella tiene mi apoyo.

Con ello, Kouenji fue el primero en apoyar la propuesta de Horikita.

—¡Espera! ¡No he traicionado a nadie! ¡Lo juro por mi vida!

Como último esfuerzo desesperado, Yamauchi juró por su vida para demostrar que no estaba mintiendo.

Es difícil decir si su sentimiento logró o no llegar a sus compañeros de clase.

—¡Oh! Entonces, ¿por qué razón fue Ayanokouji, eh?

—¿Qué quieres decir con eso?

—Aunque de alguna manera estuviera recibiendo órdenes de Sakayanagi-chan, en lugar de intentar expulsar a alguien como Ayanokouji, ¿no tendría más sentido que me enfocara en alguien más peligroso?

Esta fue seguramente una duda persistente cuando Sakayanagi se le acercó por primera vez. En lugar de Ayanokouji, ¿por qué no elegir a una de las figuras centrales de la clase como Hirata o Karuizawa?

—Supongo que es porque no se destaca mucho, para bien o para mal. Incluso si ella quisiera que expulsaras a un estudiante más sobresaliente, no podrías hacerlo muy fácilmente. Así que eligió a alguien discreto como Ayanokouji-kun. En lo que respecta a Sakayanagi-san, probablemente no importaba quién fuera expulsado. Sólo quería un espía, una pieza de ajedrez que pudiera mover como quisiera.

No había forma de que alguien como Yamauchi pudiera resistirse a quedar atrapado en una estrategia tan astuta.

—Supongo que hay algunos de ustedes que no están muy contentos con mi nominación. En cuyo caso, por favor, no duden en emitir su voto de desaprobación por mí. Ya sea que quieran votar por Yamauchi-kun o por Ayanokouji-kun, o incluso por cualquier otra persona, háganlo. Simplemente sentí que necesitaba compartir mi opinión con todos, que es exactamente la razón por la que decidí celebrar esta discusión en primer lugar. Por favor, intenten tenerlo en cuenta cuando tomen su decisión.

Horikita habló con confianza, decidió poner todo en juego por lo que creía que era correcto, y probablemente iba a dar sus frutos.

Sin embargo, Sudou decidió intervenir una vez más.

—Espera, Suzune... Creo que entiendo lo esencial de la situación. También entiendo que Haruki es el que está equivocado aquí...

Su expresión era sombría. Esta era una desesperada muestra de resistencia de alguien que siempre acataba las órdenes de Horikita.

—Pero, estoy en contra de que expulsen a Haruki.

—Bueno, es tu amigo. Soy consciente de lo importante que es para ti.

Sin embargo, Horikita ya había anticipado que Sudou elegiría apoyar a Yamauchi.

Sin embargo, Sudou tampoco estaba dispuesto a dar marcha atrás.

—Es mi amigo, así que voy a protegerlo. Eso tiene sentido, ¿verdad? Sé que es bastante malo que haya hecho lo que hizo con la clase A y todo eso, pero no tenemos que expulsarlo por eso. ¿No es bueno siempre y cuando reflexione y contribuya seriamente en el futuro?

—Si ese fuera el caso, no habría necesidad de expulsar a Ayanokouji-kun tampoco, ya que no ha hecho nada malo.

—Eso es...

—Toda esta perspectiva tuya es errónea, Sudou-kun.

Horikita respiró hondo, preparándose para sacar todo el coraje que pudo reunir.

Se mantuvo erguida, habiendo decidido por completo ser odiada por sus compañeros.

—Al proteger a una persona, estás abandonando a otra. Por lo tanto, este examen no se trata de sentimientos. Se trata de teoría.

Sudou abrió la boca, pero se quedó en silencio.

Su deseo de ayudar a su amigo era claro.

Pero para hacer eso, significaba que alguien más tendría que ser expulsado en su lugar.

Formar un grupo y tratar de controlar los votos fue, en sí mismo, un error.

Hasta hoy, la clase era libre de tomar las medidas que consideraran oportunas para el próximo examen. Todos estaban consumidos por pensamientos negativos, pensando que personas específicas merecían ser expulsadas. Pensando que no tenía sentido luchar contra algo que ya había sido decidido.

Por eso exactamente se había llegó a esto. Todos se dieron cuenta de que no podían actuar por el bien de la clase y que sólo querían salvarse ellos mismos. Si Horikita hubiera hecho esto el día que se anunció el examen, es probable que no hubiera sido tan efectivo. Más importante aún, si ella hubiera recurrido a la clase antes de que se hubieran visto obligados a pasar por este examen especial, sus palabras no habrían resonado en ellos. Pero ahora, todo el mundo debería ser capaz de entender lo difícil y aterrador que es tomar la iniciativa y tratar de expulsar a uno de sus compañeros de clase.

—Lo siento, Haruki... No puedo hacer nada por ti...

Honestamente, la nueva madurez de Sudou fue impactante. Todavía tenía una tendencia a perder los estribos después de pequeñas provocaciones, así que, aunque le quedaba mucho camino por recorrer, poco a poco iba ampliando sus horizontes.

Aunque fue una elección entre un amigo cercano y yo, él logró dejar de lado mi relación relativamente cercana con Horikita y llegar tranquilamente a una decisión razonable.

—Entonces parece que está decidido, Horikita-girl.

Kouenji y los demás espectadores estaban dispuestos a dar su veredicto.

—¡Esperen! ¡Esperen! ¡Deténganse!

Yamauchi empezó a gritar, rogando que pararan.

—¡Sería estúpido de su parte desperdiciar sus votos de desaprobación en mí!

—Ya he tomado una decisión. Nadie aquí merece ser votado más que tú.

—¡Sí, pero! Ya tengo un acuerdo con todos para votar por Ayanokouji!

—...Yo...retiro todo...

—¿Eh?

Kushida habló en voz baja, sus ojos mirando hacia abajo.

—Cometí un error.... Quería ayudar a Yamauchi-kun... pero no me di cuenta de la gravedad de la situación. Retiro lo que le pedí a todo el mundo...

Dada la situación, para no arruinar su reputación, Kushida no tuvo más remedio que ponerse del lado de Horikita.

—Espera, espera, espera. ¿¡Qué estás diciendo!? ¡Estás rompiendo tu promesa! ¡Qué cruel!

—Tú eres el cruel aquí Yamauchi-kun.... yendo tan lejos como para traicionar a tus compañeros...

Y ahora, Yamauchi estaba completamente solo.

La sensación de ser el objetivo de muchos de sus compañeros era algo que él debería conocer mejor que nadie.

—Eres el eslabón más débil de la clase, y eres un traidor.

Horikita reiteró su punto de vista con indiferencia y serenidad.

—Eso es todo lo que quería decir.

Con esto, intentó poner fin a la discusión.

No parecía que hubiera nadie dispuesto a oponerse a ella.

—En conclusión, me gustaría escuchar las opiniones de todos los presentes. ¿Cuáles son sus pensamientos?





Sin embargo...





—Quiero que esperes un segundo, Horikita-san.

—... ¿Ocurre algo?

Un estudiante varón levantó la mano y se levantó de su asiento.

Si hubiera un único factor que hubiera quedado fuera de los cálculos de Horikita, tendría que ser la existencia de Hirata Yousuke

—Aunque guardé silencio y te dejé decir todo lo que querías decir, debo objetar la forma en que estás induciendo al resto de la clase a votar contigo. Que los camaradas se reúnan para expulsar a alguien así.... está mal.

Las palabras de Hirata no provenían tanto de un sentimiento como las de Sudou, ni de una lógica como la de Horikita. En vez de eso, venían de un lugar de sufrimiento y resistencia, despreciados por su incapacidad para dar una respuesta.

—No hay otra manera. Este examen no tiene ninguna laguna. No es razonable, pero alguien de nuestra clase va a ser sacrificado sin lugar a dudas. No me digas que aún no has aceptado eso.

—¿Cómo es posible que lo acepte? No quiero perder a nadie. Sería diferente si alguien quisiera ser expulsado, pero ya sea Yamauchi-kun o Ayanokouji-kun, en realidad ninguno de los dos quiere ser expulsado.

—¿Ninguno de los dos lo quiere? Te costará encontrar a alguien que lo quiera. ¿Qué tal si le hago una pregunta sin sentido al resto de la clase? ¿Podrían levantar la mano todos los que quieran ser expulsados de la escuela? Si lo haces ahora, ya no habrá necesidad de nada de esto. El resto de nosotros unánimemente emitiremos nuestros votos de desaprobación por ti y nos lavaremos las manos de todo.

Ni una sola persona levantó la mano. Si hubiera un estudiante tan conveniente, ya habrían anunciado su candidatura hace años.

—¿Lo entiendes ahora?

—No. No hay forma de que esté dispuesto a aceptar algo tan horrible.

El estudiante de honor perfecto, bien versado en deportes y en lo académico. Un tipo verdaderamente virtuoso.

Pero a pesar de todo eso, la debilidad de Hirata Yousuke fue revelada.

Cuando llega el momento y se le presiona para que tome una decisión definitiva, se siente abrumado, incapaz de hacer nada en absoluto.

—Tengo fe en mi decisión de presionar aquí, independientemente de si están dispuestos a aceptarlo o no, así que vamos a votar. Aquí y ahora.

—No hay razón para que hagamos eso. No hay forma de garantizar por quién votará la gente mañana.

—Eso no es verdad. Es importante vigilar las tendencias de votación de nuestros compañeros.

—No tiene sentido. Todo el mundo.... ¡todo el mundo está intentando que expulsen a alguien! ¡No puedo....!

Hirata temía que las acciones de Horikita provocaran un incendio que se saldría de control, causando que información personal como "quién odia a quién" se hiciera pública.

—Bueno, entonces, hagámoslo.

Horikita hizo caso omiso de Hirata y una vez más intentó votar.

Ya nadie podía detenerla. Era el momento de la verdad.

—¡Horikita-san!

Un sonido fuerte y antinatural resonó por toda la clase.

Sucedió algo que nadie en el salón había esperado.

Hirata pateó su pupitre, haciéndolo volar hacia delante mientras caía al suelo.

—¿Qué... Uhm, H-Hirata-kun?

Podía escuchar la voz de una de las chicas, temblando de incredulidad.

Y para ser justos, estaba igual de sorprendido.

Fue el tipo de situación que me hizo preguntarme si simplemente se había dejado llevar y si su pie había hecho contacto accidentalmente con su pupitre.

Lo mismo ocurrió con Chabashira-sensei.

Su increíble comportamiento fue sencillamente demasiado inesperado.

—¿Quieres parar, Horikita-san?

Bajó el tono de su voz, como si quisiera asustarla para que retrocediera.

—...¿Qué quieres que pare?

Horikita contestó con una pregunta suya, ajustando su flequillo para ayudar a ocultar su sorpresa.

—Te lo estoy diciendo, para con esta votación.

—No tienes derecho...

Las desalentadoras palabras de Hirata hicieron que su voz titubeara un poco.

Esa era la intensidad de su voz.

—Esta discusión ha sido un error.

—Si es así, ¿qué deberíamos hacer? No es como si tuvieras ideas. No has hecho nada en todo este tiempo.

—...¿Y qué?

—...¿Y qué? Estoy diciendo que es un problema. No has hecho una evaluación adecuada de la situación.

—Cállate...

—No, no me callaré. Yo-





—Horikita.... cierra la boca de una vez.





Hirata habló bruscamente, interrumpiéndola fríamente. Sus palabras eran mucho más pesadas que todo lo que le habíamos oído decir antes.

Se sentía como si el aire dentro del aula se hubiera congelado.

—Escuchen todos.

El tono de Hirata cambió cuando se dirigió a la clase, haciéndolo parecer una persona completamente diferente.

—No importa en absoluto si todo lo que se ha dicho hasta ahora es cierto o no.

—...¡No lo fue! ¡Definitivamente estaba mintiendo, Hirata! ¡Sólo soy una víctima!

Yamauchi le clamó a Hirata, tras verse forzado a una situación desesperada.

—¿Víctima?

—Er...

La profunda e implacable mirada de Hirata atravesó Yamauchi.

—Después de todo lo que se ha dicho, no hay forma de que seas inocente.

—Eso... yo...

—El hecho de que ustedes estén de acuerdo en traicionar a uno de los suyos me revuelve el estómago.

Su enojo no se dirigía sólo hacia Yamauchi, sino hacia la clase en su conjunto.

—Es un examen. No tenemos otra opción.

—De cualquier manera, está mal manipular el voto de esta manera.

—El examen es mañana. ¿Dices que deberíamos sentarnos y no hacer nada para prepararnos? Eso no sería diferente de permitir en silencio la traición de Yamauchi-kun.

—¿Qué tiene de malo no tener un plan? No tenemos derecho a juzgar a nuestros compañeros.

—¿Qué estás diciendo...? ¿No es eso exactamente lo que nos pide este examen especial? De hecho, muchos de nosotros queremos esto.

Horikita lo sabía precisamente porque había estado de pie en el podio, mirando a sus compañeros de clase.

Sin embargo, Hirata ni siquiera estaba dispuesto a aceptar esto.

—...¿No eres tú el verdadero problema aquí?

Su voz baja y pesada resonó por toda la clase.

Incluso ahora, mi cerebro se negaba a aceptar que esta fría voz provenía de Hirata.

—Es cierto que este examen es demasiado despiadado y cruel. Nunca podré aceptarlo. Pero, aún así... si de alguna manera puedes conseguir tolerarlo, en realidad no es más que una encuesta de clase normal. De ninguna manera está aquí para que pongas a todos en contra de todos de esta manera.

—Eso no es realista. En secreto, nuestros compañeros de clase formaron un grupo, discutiendo sobre cómo manipular los resultados de la votación. Ayanokouji-kun iba a tomar todo eso él solo.

—Sí. Eso también es deplorable. A pesar de todo, tu descarada persuasión a toda la clase es algo completamente diferente.

—Es lo mismo. No hay diferencia. Deberías haber detenido su complot si realmente querías mantenerte fiel a tu hipócrita mentalidad.

Nadie podía interrumpir su conversación en este momento.

Hirata estaba al borde de la desesperación, y la única persona capaz de hablar con él era Horikita.

—Además, incluso sin votar aquí, ya he terminado de explicarlo todo. ¿No te das cuenta de que ese 'voto normal' que querías ya ha desaparecido por completo?

—Así es.... La suerte está echada. No puedes retractarte de lo que se ha dicho.

Hirata respiró hondo antes de continuar.

Recuperó un poco de compostura, pero no hubo ningún cambio en su fría actitud.

—Por eso voy a votar por ti mañana, Horikita-san. No permitiré que vuelvas a causar problemas en esta clase.

Hirata era muy consciente de sus numerosas inconsistencias. Sin embargo, se lleva bien con todos en la clase y valora la paz y la camaradería más que nadie. Lo que, en consecuencia, es exactamente por lo que está sufriendo.

—Sí. Haz lo que quieras.

Horikita no parecía insatisfecha. Era como si estuviera animando a la clase a hacer lo mismo si estaban de acuerdo con él.

Después de haber vigilado toda la experiencia, Chabashira-sensei se acercó tranquilamente al podio de enseñanza.

—¿Eso es todo, Horikita?

—Sí.

Horikita cedió el podio y volvió a su asiento.

Las clases ya se habían terminado por hoy, y este no era lugar para que un maestro interfiriera.

Pero aún así, Chabashira-sensei se puso de nuevo de pie ante sus alumnos.

—Todos ustedes pueden pensar que este examen es algo irrazonable y terrible que la escuela les está imponiendo. Sin embargo, una vez que entren a la sociedad, definitivamente encontrarán una situación en la que alguien tiene que ser dejado de lado. La gerencia superior y la gerencia senior tienen que estar dispuestas a bajar el martillo cuando sea necesario. Los estudiantes que estudian en esta escuela son educados para que se conviertan en factores importantes en el éxito futuro de Japón. No podrán crecer si perciben este examen como un simple medio de la escuela para fomentar el acoso.

En la sociedad, las personas que son obstáculos son despedidas para proteger al grupo en su conjunto.

Siguiendo esta cadena de lógica, también hay tratos encubiertos y difamaciones muy parecidas a las que se han hecho estos últimos días.

Ciertamente hay factores de este examen especial que nos ayudan a madurar hacia la edad adulta. Sin embargo, no es de ninguna manera amable forzar a un grupo de estudiantes, aún inmaduros de mente y cuerpo, a hacer este tipo de juicio. El examen puede terminar influyendo negativamente en el futuro de los estudiantes.

—No voy a dar mi perspectiva sobre esta discusión suya. Creo que la participación de todos ha sido valiosa. Espero que lo piensen bien antes de votar mañana.

Con eso, Chabashira-sensei abandonó el aula, después de que terminara de escuchar toda la discusión.

¿Yo? ¿Yamauchi? ¿Horikita? ¿Posiblemente Hirata? ¿O tal vez a alguien más?

No estaba claro por quién votaría exactamente la gente mañana. En otras palabras, la persona que será expulsada mañana todavía está completamente en el aire, y no se podrá culpar a nadie.

Ese es el tipo de examen especial que es este.



PARTE 4

Haruka y el resto del grupo Ayanokouji se me acercaron inmediatamente después de que Chabashira-sensei dejara el aula.

Horikita y Yamauchi abandonaron el aula de inmediato.

—¿Estás libre ahora mismo?

—¿Hm? Sí.

En realidad quería hablar un poco con Hirata, pero...

Sin mostrar ningún tipo de emoción en su rostro, Hirata dejó tranquilamente el aula a solas.

Como mi situación se había hecho pública, ignorar el grupo Ayanokouji no me pareció una buena idea.

—¡Vamos al café!

Estuvimos de acuerdo con la sugerencia de Haruka y dejamos el aula atrás.

Todos entramos juntos en el pasillo, ninguno de nosotros siquiera pensó en ir solo al café.

—¿Está bien esto? En el peor de los casos, el resto de ustedes podría ser el objetivo del grupo de Yamauchi.

—¡Si quieren atacarnos, que lo hagan! No dejaré que expulsen a nadie de nuestro grupo.

Contrariamente a su comportamiento habitual, la ira de Haruka era más pronunciada y no parecía estar cediendo.

—Tengo la misma opinión. No hay una sola razón por la que Kiyotaka deba ser expulsado.

Keisei se mostró de acuerdo, y Akito y Airi asintieron.

—Pensé que era extraño que no encontráramos ninguna información, pero tiene sentido que no pudiéramos, ya que su objetivo era alguien de nuestro grupo.

Por mucho que investigaran, no habrían sido capaces de captar la identidad del objetivo del grupo grande.

Keisei pareció entender esto lo suficientemente bien.

Llegamos al café. Después de que todos terminaron de pedir sus bebidas, Haruka rompió el hielo.

—Creo que Yamauchi-kun es una buena elección para nuestros votos de desaprobación. Bueno, más bien, no creo que haya otra opción.

—No hay ninguna objeción, pero ¿qué hay de nuestros otros dos votos?

—¿No está bien votar por la gente que aún lo apoya?

—¿No habrá un gran descenso en el número de sus seguidores ahora que se ha hecho público que tiene conexiones con Sakayanagi? Ni siquiera Ike y Sudou se atrevieron a decir nada para defenderlo.

—Sí, pero como son sus amigos, creo que le darán un voto de aprobación por simpatía.

La predicción de Haruka seguramente era correcta.

Aunque lo habían tildado de traidor, Yamauchi solo había tomado medidas para protegerse.

Desde otra perspectiva, podría decirse que Sakayanagi simplemente se aprovechó de él. No es como si no hubiera lugar para la compasión.

Horikita era la que había incitado todo el odio hacia Yamauchi.... Bueno... No, yo había sido el que estaba detrás de eso.

Yamauchi era el cerebro, y Sakayanagi era la que movía los hilos detrás de él.

Le informé al mayor de los Horikita sobre todo, y le pedí que le transmitiera la información a su hermana.

Si, por casualidad, no hubiera actuado, yo habría hecho lo que ella hizo.

—Me pregunto cuántos votos de desaprobación obtendrá Kiyotaka. De los chicos, está Yamauchi junto con Ike y Sudou, y más allá de esos tres, Hondou, Ijuin, Miyamoto y Sotomura parecen estar en buenos términos con él.

Parecía que sólo había siete votos de desaprobación de los chicos de la clase.

—¿Qué hay de las chicas?

—No tengo ninguna duda de que Horikita-san emitirá un voto de aprobación para Kiyotaka-kun y un voto de desaprobación para Yamauchi-kun. No sé qué van a hacer las otras chicas... ¿Lo sabes, Airi?

—...Satou-san y Karuizawa-san probablemente no votarán en su contra... creo...

—¿Por qué?

—No sé por qué, es sólo una sensación, pero...

Airi se calló mientras intentaba explicárselo a Keisei, y Haruka se acercó.

—Es la intuición de una mujer.

—No podemos confiar en eso.

Keisei no iba a contar estos votos sólo con esta explicación.

—Sí podemos. Es muy raro, pero creo que está en la dirección correcta. Sobre todo porque estamos hablando de Airi.

—¿Qué se supone que significa eso? Aparte de Satou, ¿cómo podría saber algo sobre Karuizawa?

Incapaz de entender su razonamiento, Keisei dudó al inclinar la cabeza.

—No te preocupes por eso. Digamos que podemos contar con que esas dos no voten por él.

—Esto es descuidado...

—Sin embargo, aparte de esas tres, aún no está claro lo que harán el resto de las chicas.

—Sí. Hay muchas chicas a las que no les agrada Yamauchi-kun. Incluso si cumplen sus promesas de votar por Kiyopon, probablemente terminarán emitiendo uno por él también.

—Mirándolo desde una perspectiva psicológica, probablemente sea cierto. Para alguien que simplemente está buscando pasar el examen, podrá salvarse emitiendo sus votos por personas con la mayor posibilidad de ser expulsadas. Probablemente lo vean como una lucha individual por la supervivencia entre Kiyotaka y Yamauchi, y los votos restantes probablemente se dispersarán entre las otras opciones.

Keisei analizó los hechos del asunto basándose en todo lo que había oído hasta ahora.

Por ejemplo, Kouenji ha sido el blanco principal de los votos de desaprobación de la clase, pero aún así, esa mentalidad ha perdido algo de impulso. Emitir un voto de desaprobación por Kouenji significaría hacer caso omiso de sus puntos fuertes, y dado que hay varios estudiantes que frenan el avance de la clase, Kouenji probablemente terminará por estar a salvo.

—Estoy segura de que estarás bien, Kiyotaka-kun.

—Sí, gracias.

En el fondo de su mente, Airi probablemente todavía está algo ansiosa de que algunos de los votos de desaprobación que quedan se emitan por ella.

Sin embargo, me ofreció palabras de aliento sin dejar que esta ansiedad se manifestara.

—De todos modos, ¿no es Kiyopon el más tranquilo aquí?

—Es sólo que no hay nada que pueda hacer. Mis pensamientos han estado llenos de inquietud.

—No te preocupes. Gracias a Horikita, las cosas ya no se ven tan mal. Más bien, es como si ella te hubiera salvado.

Si no fuera por Horikita, hay una buena posibilidad de que la mayoría de la clase hubiera tomado el examen sin saber nada de lo que estaba pasando.

Sin ni siquiera pensarlo dos veces, habrían votado por mí sólo para salvarse.

Un resultado como ese era demasiado fácil de imaginar.

—Pero... me pregunto cómo se enteró Horikita-san de la traición de Yamauchi-kun.

Airi planteó casualmente una nueva pregunta crucial.

—Nuestro grupo está cerca de Kiyotaka-kun, así que tiene sentido que ninguno de nosotros haya oído hablar de ello, ¿verdad? Pensé que Horikita-san estaría en la misma situación que todos nosotros...

—Es cierto.... Tampoco parece que Horikita haya intentado formar un grupo.

Yamauchi seguramente también estaba frustrado por esto. Lo más probable es que pensara que alguien del grupo grande que creó lo traicionó, llegando incluso a contarle todo a Horikita. 

En primer lugar, es probable que no hubiera podido notar la fuga de información, ni hacer nada al respecto.

—No sé quién, pero debe haber alguien que no quería que expulsaran a Kiyopon, ¿verdad?

—Probablemente. Al menos hay una persona buena en el grupo.

Ninguno de ellos fue capaz de darse cuenta de que ese "alguien" eran tanto Kei como yo mismo.



PARTE 5

En el camino de regreso a los dormitorios, nos encontramos con Hirata sentado en uno de los bancos con la misma expresión apática en su rostro.

Si alguien más lo viera así, se replantearía la idea de llamarlo.

Después de todo, nadie lo había visto así antes.

—Parece bastante derrotado.

—Sí.... Es completamente diferente de lo normal.

Tanto Haruka como Akito reconocieron inmediatamente lo irreal que era esta situación.

—Creo que intentaré hablar con él un poco.

—Ríndete, Kiyotaka. ¿No sería mejor dejarlo en paz ahora mismo?

—Tal vez, pero hay algo que me ha estado molestando.

—¿Algo que te ha estado molestando?

—Lo siento, pero pueden regresar sin mí. No creo que esté dispuesto a decir mucho si tratamos de llegar a él todos. Si se va a enfadar con alguien, prefiero que sea sólo yo y no todos nosotros.

—...Está bien, pero la votación es mañana, así que no hagas nada que lo afecte de la manera equivocada. Honestamente, no hay forma de saber por quién va a votar Hirata ahora mismo.

Asentí en respuesta al consejo de Akito y me separé del grupo.

Les agradecí que pudieran entender la situación y volver a los dormitorios sin mirar atrás.

Antes de hacer otra cosa, tomé una foto de su derrotada apariencia desde lejos y se la envié a Kei con algunos otros detalles.

—Hirata.

Para aprovechar al máximo esta oportunidad, lo llamé inmediatamente después de pulsar el botón de enviar.

—...Ayanokouji-kun.

—¿Tienes un minuto?

—Sí, claro. Yo también quería hablar contigo.

Era posible que estuviera sentado aquí esperándome.

De lo contrario, no tendría sentido sentarse en un lugar tan frío.

Además, estaba sentado en un costado del banco, muy posiblemente con la esperanza de que alguien más se sentara con él.

Me senté en el espacio vacío a su lado.

—Pronto llegará una cálida primavera.

—Sí.

—Yo... creía que todos podríamos dar la bienvenida a esa primavera juntos. No, incluso ahora, en algún lugar dentro de mi corazón, todavía lo creo.

Hirata habló apasionadamente, a pesar de que la clase casi había colapsado no hace mucho tiempo.

A pesar de que todos fueron testigos de su estúpido y desagradable comportamiento en el aula, esta parte esencial de su personalidad aún no ha cambiado.

—Tener que dejar a alguien atrás.... lo detesto.

—No hay nada que podamos hacer al respecto. Ya sea yo, Yamauchi o alguien más, alguien tiene que ser el sacrificio.

La expresión de Hirata seguía sin mostrar ningún indicio de emociones.

—¿Podría confiártela a ti?

—¿Confiarme qué?

—La Clase C. Quiero que dirijas a todos en mi lugar de ahora en adelante.

—No seas tan imprudente. No sería capaz de hacer algo tan inaudito. Hirata, si quieres proteger a la clase, tienes que hacerlo tú mismo.

—Eso es imposible. Yo... no puedo seguir haciéndolo.

Seguramente se sentía frustrado consigo mismo por no poder tomar una decisión. Tal vez esta clase de pensamientos era lo único que tenía en mente.

Pero eso no era todo.

—Cometí el mismo error otra vez. Incluso reflexioné sobre ello en aquel entonces, y sin embargo...

Sumergido en la amargura, lágrimas comenzaron a brotar en la esquina de sus ojos.

Me preguntaba cuánta angustia ha experimentado Hirata a causa de este examen.

—Me sentiría tranquilo confiándole la clase a alguien como tú.

Suspiró, su aliento blanco dispersándose en el frío aire.

No había nada deslumbrante ni envidiable en la cara del líder de nuestra clase.

—En este examen especial. Emite un voto de desaprobación por mí y otro por Yamauchi. Está bien que emitas el último por Horikita si quieres.

—Así que me estás diciendo que debería dejar la decisión en manos del resto de la clase.

No es necesario que Hirata elija explícitamente a alguien.

Podría optar por dejárselo a los otros 39 estudiantes de la clase.

—Realmente eres increíble, Ayanokouji-kun.

—No soy nada especial.

—Tanto Horikita-san como Yamauchi-kun se me acercaron mientras estaba sentado aquí. Horikita-san me dijo que votara por Yamauchi-kun, y Yamauchi-kun me dijo que votara por ti. Ambos afirmaron que querían lo contrario que el otro. Sin embargo, eres el único que no intentó derribar a alguien más. Eso no es algo que cualquiera pueda hacer.

Eso se debe a que, desde un punto de vista estratégico, es mejor no decir nada.

En esta situación, no es una buena idea tratar de forzar a Hirata a votar como tú quieres. 

Es sólo que llegué a esa conclusión con anterioridad.

—Me alegro de haber hablado contigo. Yo... realmente siento que podría ser capaz de encontrar una respuesta ahora.

—¿De verdad?

Hirata se levantó.

Parecía como si hubiera encontrado su propia manera de realizar el examen.

Pero, yo no iba a estar de acuerdo con su manera de pensar.

—¿Volvemos?

Por sugerencia suya, los dos comenzamos a caminar de regreso a los dormitorios sin intercambiar una palabra más.











46 comentarios:

  1. Quiero mas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.

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    1. Nojoda esto está igual de desesperante como cuando venía una zaga de naruto y te metían meses de relleno xD

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    2. Jajajaja mal
      Estoy de acuerdo con el desconocido

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  2. Joder para cuando el próximo, nunca se tiene lo suficiente. Necesito más!!!!
    Cuando llegas al final y sabes que toca esperar.... Se sabe que será terrible pero nunca se esta bien preparado :'v

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  3. Jaja Yamauchi se lo tiene merecido por intentar que expulsen al dios kiyotaka

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  4. Todo fríamente calculado por el prota (?)

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    1. Explica, por como van las cosas y las imágenes filtradas es hirata el eliminado.lo de ryuen si me enteré lo de la clase B no sabia, el eliminado de la clase C es la duda.

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    2. No me parece que este chico sea muy listo.jpg

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    3. SPOILER
      SPOILER
      SPOILER
      SPOILER
      Yo ya leí el volumen 10 completo, el expulsado es Yamauchi y el que queda con más votos positivos es Ayanokouji

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  5. gracias x la traducción pero ahora estoy al borde del infarto la euforia q tengo x q continué creo q tengo el mismo estrés q tiene hirata

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  6. O que sea útil hidrata dejándose utilizar por ayanokouji o mame verga

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  8. Más maaaas maaaaaas!!! Aaaah aaah, fuuu... Uh, quiero acción! Entre ayanokouji y kei!!

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  9. nose que le dijo manabu pero cambio a horikita para bien,kiyotaka aunque esto no resultara como lo esperaba tiene como mil planes de reserva xd

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  10. 22 páginas, vale cada una, pero se fueron rápido.

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  11. Gracias por la traducción
    Haces un excelente trabajo amigo

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  12. Espero que kiyopon haga algo con hirata y lo vuelva un buen lider de imagen de la clase C, como a estado haciendo madurar a horikita !

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  13. Me recomiendan otras novelas similares a esta, porfa, con protas como este. Gracias.

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    1. y eso que es? o porque lo recomiendas?
      Pd: no quiero ser grosero señor c:

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    2. Es un isekai (de los buenos) donde un chico es transportado a otro mundo basado en un videojuego que el jugaba, se convierte en el lord demonio numero 72 (dantalian) uno de los mas débiles de los 73 lords demonios Este chico es un prodigio en el arte de la negociación, la manipulación y las relaciones humanas en general (incluso tiene experiencia como actor) también sabe aspectos y secretos de los personajes y la historia del juego usa esto a su favor para escalar de posición en ese mundo.

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  14. Ha estado genial ��

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  15. Alguien sabe cuando podría salir el siguiente?

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  17. Y yo pensando que ya estaba casi acabando la novela diablos a esperar nomas

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  18. Sabéis si han empezado el cap 6 desde el inglés?

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  19. Aparecio una traduccion al español en youtube me pregunto por que no la copian de hay

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  20. Lo que Hirata queria, probablemente, era ser capaz de que la clase lamente la expulsion de uno de los suyos en lugar de planificarlo friamente, aislarlo y expulsarlo tan facilmente, sin importar los argumentos que dieran.
    Por cierto, quien sepa ingles puede leer en Confused Translations, pero van por la mitad del capitulo 6, asi que tampoco puedo decir que sea buena idea, pues seguiran con las ganas de mas.

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  21. Haaa... Quiero seguir leyendo :'v
    Pero aún no hay traducción así que tendré que leerlo en inglés :V

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    1. La versión en inglés que nosotros usamos todavía no esta completa en lo que respecta al capítulo 6

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  22. @Gladheim eres un CRACK, esperemos entonces que te completen pronto la versión en inglés para poder seguir leyendo esta maravilla. CRACK, me declaro fan incondicional tuyo.

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  23. Por favor necesito saber quienes seran expulsados!!!!

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    1. Spoiler!!!




      En la clase A: Yahiko (yo pensaba que sería katsuragi, me dejó o.O)
      Clase B: Nadie
      Clase C: Yamauchi
      Clase D: Manabe

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  24. No se que está pasando en este momento, pero el prota es increible

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  25. Ufff tremendo capítulo.
    Horikita me va cayendo mejor aunque me decepciono que todo haiga sido plan de Ayanokouji (aunque era obvio es Dios) lo de Yamauchi es normal pero a la vez desagradable que nos muestra lo podrido de la sociedad y Hirata es un personaje muy real me quedo la intriga de que pasará con esta y con las otras clases
    Psdt:Me encanto como Horikita sometió casi a Kushida que es tremenda actora y que no muestra su naturaleza aunque este acorralada

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  26. Rayos, que buen capitulo. pude sentir todo el estrés de Hirata mientras leía.

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