013
Se llama Oikura Sodachi.
Sodachi-onee-chan.
Tenía ese aire que te hacía decir: "¡Guau!".
Pero ya había oído hablar de ella.
No recuerdo de quién, aunque seguramente fue de Tsukihi-chan, pero cuenta la leyenda que, tras haberse ido de la ciudad por ahí en octubre pasado (cuando yo estaba empezando a conocer a Kuchinawa-san), Sodachi-onee-chan regresó triunfalmente en abril; la universidad a la que asiste también está por aquí.
Quizás no me hubiera pasado si fuera una hikikomori, pero ahora que estoy afuera, era posible que la encontrara en algún momento, pero de todos los momentos, ¿por qué justo ahora?
Encontrarme con Sodachi-onee-chan justo cuando estoy buscando a mi shikigami es toda una coincidencia.
Totalmente inimaginable.
Si tuviera que decirlo,
