Rakuin ni Minshou Volumen 7 - Capítulo 2

INTENCIONES 

Habían pasado tres días desde la ceremonia de conmemoración. La corte imperial de Solon, últimamente había estado envuelta con frecuencia en una atmósfera sombría, pero esta mañana, las cosas eran un poco diferentes. El día anterior, Colyne Isphan, que supervisaba los asuntos relacionados con las audiencias del Emperador, recibió una solicitud de audiencia de la Princesa Vileena. 

Originalmente, el turno de la princesa debería ser por la tarde, pero cuando el emperador revisó personalmente el programa, le concedió su permiso para que tuviese una audiencia lo antes posible. 

El salón de audiencias estaba inusualmente lleno a esa hora del día, probablemente porque la gente tenía curiosidad por saber si la princesa Garberana finalmente había decidido su curso de acción. El día en que anunciaría la fecha de su partida se había convertido en el tema de muchas apuestas, y la mayoría de los nobles que vivían en o alrededor de Solon aparecieron. 

—Lady Vileena Owell, princesa de Garbera. 

Con el anuncio del pregonero, un delgado pie pisó la alfombra roja que se extendía a lo largo de la sala de audiencias. La princesa extranjera que se suponía que se convertiría en la esposa del Príncipe Heredero caminaba hacia adelante, con la espalda recta y pasos firmes. Los chismes sostenían que estaría demacrada por la muerte de su prometido y por la preocupación sobre la incertidumbre de su destino, pero su mirada era firme. 

Con su pelo de color platino cayendo a lo largo de su espalda, Vileena se arrodilló ante el trono. 

—Es un gran honor poder reunirme con usted, Su Majestad. 

Después de los saludos, Vileena transmitió el propósito de su audiencia. Y la multitud reunida, tratando desesperadamente de no dejar que su curiosidad se manifestara en sus rostros, escuchó algo inesperado. 

—Deseo que se me permita dejar Solon por un corto tiempo. 

¿Solon? ¿Por un corto tiempo? 

Ashita, Boku wa Shinu. Kimi wa Ikikaeru Volumen 3 - Capítulo 1

CORTE 1 - Hoy estoy a cargo de escribir una carta, y tú te convertiste en la editora 



Llegó la estación fría, y era un día festivo en octubre. 

"Si me prometes que no te enfadarás, entonces te diré la verdad."

—¿De dónde salió esto? 

Cuando me levanté de la cama y abrí el diario, encontré esta frase escrita en él. Una sensación siniestra me golpeó inmediatamente. 

"Tienes que jurar solemnemente, que no importa lo que oigas, no te enfadarás."

—Está bien, está bien, lo entiendo. ¿En qué clase de problemas te has metido esta vez? 

Probablemente fue otro estúpido percance suyo. 

"¿Juras que no te enfadarás?"

—Juro que no me enfadaré. 

"¿Estás seguro? ¿Estás seguro?"

—Sí, sí. 

"Si te enfadas, entonces revelaré ese [Hatsune Miku Striped Panties] historial de búsqueda en tu computadora."

Ashita, Boku wa Shinu. Kimi wa Ikikaeru Volumen 3 - Prólogo

<¿Estás dispuesto a abandonar el resto de tu vida para dejarla revivir?> 


—¿Ah? 

En la oscuridad de la madrugada, la lluvia caía ruidosamente. 

Las túnicas negras aparecieron como una salpicadura de tinta, y permanecieron en mis recuerdos. 

Una voz penetrante venía del otro lado del teléfono, que no se ajustaba a esa imagen. 

<Usa tu muerte para dejarla revivir, o deja que se desvanezca así. ¿Por qué no eliges lo que te guste?> 

—¿Qué...? 

Al final sólo quedó un pitido frío y helado. No había pensado en una respuesta, pero la llamada ya había terminado. 

—Toda mi vida... 

El sonido de las gotas de lluvia que caían perduró en mi mente. 

El mal presentimiento de que no podía limpiar se sentía como si estuviera continuamente supurando. 

—Cómo pudo pasar esto... 

Ashita, Boku wa Shinu. Kimi wa Ikikaeru Volumen 3 - Ilustraciones


Youkoso Jitsuryoku Shijou Shugi no Kyoushitsu e Volumen 10 - Capítulo 4

HERMANO Y HERMANA 

Era la tercera mañana después de que se anunciara el examen suplementario. 

La votación debía celebrarse el sábado, pasado mañana. 

En muy poco tiempo, una persona sería expulsada de cada clase. 

El aire frío se filtró en mi cuerpo en el momento en que abrí la puerta del pasillo. 

Después de descender al vestíbulo del primer piso en el elevador, vi a Sudou saliendo del hueco de la escalera. 

— ¿Usas las escaleras? 

—Más o menos. Aunque sea corto, pensé en hacer ejercicio. 

Desde las actividades del club hasta el estudio, Sudou se esforzaba al máximo para llevar un estilo de vida estudiantil estándar. 

De esa manera, los dos nos fuimos juntos a la escuela. 

—Puede que yo sea estúpido y tenga mal carácter, pero he estado haciendo grandes mejoras recientemente. Por eso no quiero que me expulsen. 

En lugar de hablar conmigo, sentí como si estuviera hablando consigo mismo. 

—¿Estaría mal que te dijera que no pasa nada por estar resentido mientras puedas seguir inscrito aquí? 

—No, eso suena bien. Los de voluntad fuerte son los que pasarán este examen. 

—Cierto. 

Después de llegar a la escuela, sentí una extraña sensación de incomodidad tan pronto como entré en el aula. 

Sudou, por otro lado, fue a su asiento sin darse cuenta de nada. 

El estado de ánimo había cambiado. 

Yo tampoco era insensible a estas cosas.