HISTORIA PARALELA
LA HERMANA MENOR
La ventisca rugía como algodón volador, con vientos huracanados que recordaban a gemidos fantasmales y aullidos de lobos.
Wei Yan yacía con los ojos cerrados sobre un montón de hierba seca, divertido por dentro. Ahora era realmente un anciano que vivía en el pasado, ya que el sonido del viento afuera de la prisión lo hacía sentir como si estuviera de vuelta en la frontera norte.
Habían pasado muchos años desde que el anciano lo llevó al campamento militar de la familia Qi, donde él y Xie Lin Shan defendieron juntos la frontera norte.
Aquellos fueron sin duda buenos tiempos.
El viejo general Qi aún vivía entonces, Rong Yin no había entrado en el palacio, y Lin Shan y el príncipe heredero no habían muerto en la Prefectura de Jin...
Aquellos días albergaban las mayores alegrías de su medio siglo de vida.

