CONTINENTE FLOTANTE - ORBIE CLAR
—Lluvia helada.
El dolor parece penetrar hasta los huesos con solo estar empapado por ella. Era como si hubiera llovido hielo cristalizado... Así de gélida era la lluvia torrencial.
Los torrentes salvajes eran como lágrimas del cielo, que casi perforaban los techos. Desde los alrededores llegaba el sonido del agua retumbando, que superaba lo que debería ser el sonido de la lluvia; habría sido más apropiado llamarlo cascada.
¿Cuánto tiempo llevaba lloviendo?
Las precipitaciones procedentes de los lejanos confines del cielo ya habían batido todos los récords anteriores. Sin embargo, la lluvia no daba señales de amainar.
*da*
En la oscura carretera nocturna, apareció una pequeña ondulación.


