El sonido de los marcadores al golpear la pizarra blanca devolvió a Leerin a la realidad. Ahora se encontraba en el salón de clases. El maestro utilizaba el marcador mientras explicaba el contenido escrito en la pizarra. Nerviosa, Leerin anotó apresuradamente la información en su cuaderno.
Últimamente, sentía un peso ilusorio sobre sus espaldas. Ese peso pertenecía a la caja de madera que su padre adoptivo quería que le entregara a Layfon. Dentro de esa caja había un Dite que representaba el hecho de que Derek le enseñó todas las técnicas de Psyharden. Este Dite ya debería estar en manos de Layfon, pero Derek no pudo entregárselo a su aprendiz debido a las circunstancias.
—Envíalo por correo o entrégaselo personalmente. Cualquiera de las dos opciones está bien —dijo Derek.
Había pasado un mes desde que hizo esa petición. Leerin escribió una carta durante ese mes.
Una carta sobre lo feliz que era estudiando, algo así. Una carta sobre lo feliz que era estudiando, algo así.
(Todo basura).

