CUANDO LOS CORAZONES SE TOCAN
Nuestro descanso en el crucero de lujo terminó, y nos
subimos a un autobús para regresar a la Preparatoria de Educación Avanzada de
Tokio.
A partir de ahí, pasaron los días en la residencia, yendo y
viniendo del centro comercial Keyaki. Pasé el tiempo tan distraído que yo mismo
podría calificarlo de perezoso y negligente. En ese periodo, el número de
personas con las que podía divertirme había aumentado tanto que el número ya no
se podía comparar con el del año pasado.
Los miembros del grupo Ayanokouji, los estudiantes como
Sudou e Ike con los que me había llevado bien al principio, y fuera de mi
clase, Ishizaki y Hiyori, y finalmente hasta charlé con miembros de la clase de
Ichinose. Seguían ocurriendo cosas que ni yo mismo, el año pasado, me creería
si me lo hubieran contado.
Entonces-
―Aa-aah, así que hasta nuestras vacaciones de verano terminan hoy eh-
Kei se sentó en la cama y murmuró abatida mientras miraba
al techo. Mi novia Kei y yo revelaríamos nuestra relación a partir del segundo
trimestre. Por esa razón, habíamos estado teniendo citas a escondidas. Hoy era
la última.
Aunque compartimos momentos ociosos en algunos puntos,
nunca fue algo incómodo. Si hubiera sido una escapada entre amigos
superficiales, quizá nos hubiéramos puesto nerviosos por tener que decir las
cosas, o nos hubiéramos molestado por los sentimientos confusos.
―Puedo hablar de mi relación
con Kiyotaka a partir de mañana ¿eh? Estoy un poco nerviosa.
―Tampoco hace falta que te
obligues a hablar. No me responsabilizaré ni siquiera si pierdes tu posición.
―Definitivamente hablaré de
ello. En el peor de los casos, Kiyotaka me protegerá, así que está bien.
¿Verdad?
Kei lo dijo como si fuera una broma, pero sin duda eran sus
verdaderos sentimientos.
Porque al unirse a un anfitrión fuerte, se estaba
protegiendo a sí misma.
Terminé mi último sorbo de café y me senté junto a Kei. Apreté su pequeña mano y ella me devolvió el apretón con suavidad. Me miró, avergonzada.
―Kei.
En ese momento, hice que mis labios asfixiaran sus suaves
labios.
―Ki-Kiyotaka...
―¿Estás sorprendida?
―S-sí, estoy sorprendida. Dime
de un poco antes o algo... ¿puedes?
En réplica, no respondí con palabras, sino con acciones. Agarré
suavemente sus hombros y la acerqué.
―¡Mm...!
Un segundo beso. En el momento en que nuestros labios se
tocaron, los hombros de Kei se levantaron un poco, transmitiendo su sorpresa.
Separé nuestros labios inmediatamente. Como si se hubiera
calmado, me miró con ojos reacios a separarse.
―... Fue otro ataque sorpresa.
―¿Es así? Aunque pensé que lo
había hecho con relativa normalidad.
No tengo más remedio que estudiar mucho el momento a partir
de ahora.
―Al menos, todavía no fui
capaz de preparar mi corazón...
―¿Entonces lo preparaste esta
vez?
―¿Eh? ...Sí...
Kei asintió y cerró los ojos. Mostró que estaba de acuerdo,
así que la besé de nuevo.
Los dos hasta ahora no nos tocamos más que un segundo, pero
esta vez fue diferente. Cinco o diez segundos. Fue mucho tiempo.
Entonces movimos nuestros labios poco a poco, picoteándonos
repetidamente como pajaritos. En el tiempo que parecía que sólo Kei y yo
habíamos parado...
2º de Preparatoria, el último día de las vacaciones de
verano. Kei y yo nos besamos y subimos juntos una escalera. La primera mitad
del plan de estudios del amor había terminado, y mis pies entraban en la
segunda mitad.
A partir de ahora, viviremos nuestra vida escolar como
novios con la cabeza bien alta. Por eso, puede que nos metamos en una cantidad
no pequeña de problemas.
Pero aun así, unimos nuestras manos y afrontamos nuestras
dificultades. Sin prisa pero sin pausa, paso a paso, del verano al otoño, y del
otoño al invierno, a medida que las estaciones cambian seguimos adelante.
Como ninguno de nosotros puede prescindir de nuestra
relación, nos manchamos cada vez más. Incluso mientras comprobaba el sabor de
sus labios una y otra vez, mis pensamientos iban más allá del horizonte por sí
mismos.
Cuando finalmente llegamos a la temporada de separaciones,
y entramos en la última fase de este amor-
Está decidido que ella se enfrentará a una prueba
extremadamente difícil.
Después de que Karuizawa Kei se separe de su hospedero, se
quedará sola y seguirá adelante.
BOMBOCLAT
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