Etsusa Bridge Volumen 4 - Palabras del Autor

Bueno... se acabó.

El cuarto y último volumen de la serie de Etsusa Bridge ha terminado. Puede que escriba o no otro volumen completo de los eventos que tendrán lugar en la isla artificial algún día, pero la trilogía Kuzuhara-Kanashima ya está terminada.

Se siente extrañamente complicado. Estoy solo y aliviado. Como si tuviera un agujero en el pecho.

Hay algunos contenidos que no he conseguido explicar, y aunque los incidentes han terminado, he tenido que recortar muchos contenidos relacionados con los propios personajes. Así que espero escribir algunas historias de un día en la vida o artículos sobre personajes la próxima vez que tenga la oportunidad.

Sólo tienes una oportunidad de conocer a un personaje. Sé que no debería ser complaciente, asumiendo que habrá una próxima vez para mí y mis personajes, pero siempre termino siendo arrastrado por mis personajes y no al revés.

Realmente espero tener otra oportunidad.

Específicamente, algo así como cinco páginas más o menos.

¡De todos modos! No puedo disculparme lo suficiente por la larga brecha entre el libro anterior y éste.

En cuanto a noticias relacionadas, el CD de drama de Baccano! fue lanzado recientemente y se está vendiendo bastante bien, para mi alivio. Tengo la esperanza de que Etsusa Bridge y mi otra serie también se ramifiquen a diferentes medios de comunicación.

Etsusa Bridge Volumen 4 - Epílogo (FINAL)

                    



La oficina del parque temático en el Distrito Este.

—En otras palabras, hice que Nazuna se hiciera la enferma mientras estaba supervisando y comandando a las Ratas como representante del Distrito Este. Para empezar, ella nunca se lastimó, la pila de vendas que viate en el hospital era en realidad la momia de la casa encantada del parque temático. Pero acabamos de enterarnos de que no todas las explosiones tuvieron lugar en el lugar donde las Ratas colocaron las bombas, así que el equipo de limpieza está luchando por todas partes, así que, ¿por qué tienen tiempo para ponerle una soga en el cuello a su propio jefe? —Gitarin lo explicó con indiferencia mientras Zhang le agarraba el cuello.

—...y tenías que ocultarnos esto, ¿por qué?

—Si quieres engañar a tus enemigos, primero debes engañar a tus aliados.

—¿Crees que parafraseando literatura nos hará perdonarte, imbécil?

—¡Whoa, whoa! ¡Si esto fuera un manga, esta sería la escena donde sacudes la cabeza y me dejas salir del whooaaaaaaaaaaa!

Mientras tanto, Jun lloraba de alegría detrás de su flequillo mientras sostenía las manos de Nazuna.

—¡Gracias a Dios.... gracias a Dios!

—Vamos, Jun. Me estás avergonzando. No hay problema. ...Déjame salir a tomar un poco de aire, ¿de acuerdo?

Nazuna se rascó la cabeza tímidamente y salió para escapar de los demás.

Y en cuanto se perdió de vista, suspiró y su expresión se oscureció.

Ella había mentido. También Gitarin, que todavía estaba siendo ahogado por dentro.

Observar a las Ratas no había sido la única misión de Nazuna.

Youkoso Jitsuryoku Shijou Shugi no Kyoushitsu e Volumen 6 - Historias Cortas

HASABE HISTORIA CORTA

QUIZÁ PUEDA HACER AMIGOS

No odio ir a la escuela.

Creo que las cosas funcionaron sin problemas desde la primaria hasta la secundaria.

Pero si me preguntaran si me gusta la escuela o no, no podría responder con franqueza que me gusta.

Cuando era joven, mi pecho se desarrolló a una edad temprana, por lo que el rasgo distintivo de la niña que encarnaba era extremadamente llamativo. Durante mi infancia los niños se burlaban de mí por mi pecho y las niñas me miraban con simpatía. Mi crecimiento se hizo aún más notable después de ascender a la secundaria. Como resultado, recibí aún más atención.

Sus ojos miraban inconscientemente hacia mi pecho, esto era inevitable. Sin embargo, después de darme cuenta de sus miradas lascivas, mi corazón se fue enfriando poco a poco.

Debido a esto, me convertí en alguien que básicamente dejó de hacer ejercicio. Poco a poco quise evitar esas miradas.

¿Qué pasó como resultado? Naturalmente, su impresión de mí se convirtió en la de una persona fría y arrogante y comenzaron a distanciarse.

No me enfadé. Fue muy relajante, así que pensé que estaba bien.

Cuando me convertí en estudiante de preparatoria, ya estaba acostumbrada a estar sola. Aunque me uní al grupo de Karuizawa y Kushida, no me esforcé por acercarme a su círculo.

Originalmente planeaba vivir así, sin hacerme amiga de nadie... pero las circunstancias cambiaron.

No pude evitar cambiar.

Rakuin no Monshou Volumen 5 - Prólogo

Hardross Helio yacía enfermo en su lecho. 

Nunca había sido un monarca físicamente fuerte. Fue coronado rey de la ciudad-estado de Helio a los 21 años, pero en esa ocasión, no levantó una espada larga con una sola mano y la sostuvo en alto ante el pueblo como era costumbre. 

Y sin embargo, durante los más de treinta años que Hardross se sentó en el trono, nunca permitió que un enemigo rompiera los altos muros de Helio e invadiera. Propenso a colapsar con el calor, propenso a resfriarse por el viento, Hardross espoleaba su frágil cuerpo y seguía protegiendo a su país y a su gente. 

Entonces, hace unos diez años, transfirió la jefatura de la familia a su hijo, Elargon. Sin embargo, puede ser que debido a que su mente ya no estaba bajo tensión cuando fue liberada de los agotadores deberes del rey, la salud de Hardross empeoró aún más que antes. Aunque ya no era rey, era el héroe que había pasado por una violenta época de conflictos en el oeste de Tauran. En su preocupación por su enfermedad, sus leales seguidores habían venido continuamente a visitarle a su cuarto médico. Y cada vez, Hardross agitaba la mano y decía, 

—Estoy bien. Si tienes tiempo de venir a ver mi pálido rostro, por favor, úsalo para quedarte un segundo más al lado de Su Majestad Elargón y darle tu fuerza. 

Los vasallos fueron conmovidos por las palabras del antiguo rey, en quien las brasas de la vida parpadeaban ligeramente. 

Y así, habiendo aumentado aún más su lealtad a la familia real, desde su lecho decadente Hardross se había contentado con observar sus espaldas mientras se marchaban. 

—Con esto, puedo irme en paz —Se decía que Hardross se expresaba así ante los chambelanes que lo cuidaban. 

Sin embargo - 

Rakuin no Monshou Volumen 5 - Ilustraciones